Es un indicador de la concentración de alcalinos en el agua ultrapura. También se usa para calcular –y por lo tanto, regular– el valor del pH. Por ejemplo, si el valor del pH está disminuyendo, puede añadirse un agente de alcalización (como el amoníaco) para rápidamente hacer volver el valor de pH a su nivel óptimo. Esto protege a la planta de la corrosión.


